Me gusta la belleza, aquella belleza que nace de los paisajes interiores, aquella belleza que sentida, es reflejada y vista en la naturaleza, y en la naturaleza de las cosas y los seres.
Por eso me gustan los HAIKUS.
Belleza revelada en el silencio
belleza develada en el vacío...
Belleza íntima.
Belleza.
Matsuo Basho, es mi exponente, mi enamorado, fiel meditante de zen, poeta y practicante de Sumi-e: con sus pinceladas a tinta china, nos muestra a la naturaleza y a sus seres, en las 4 estaciones, su libro de Haiku. Matsuo Basho (1644-1694), considerado el mayor poeta de haiku. Se educó como samurai, estudió a Confució y conoció al Maestro Zen Bucho del que recibiría la iniciación al Zen.
En el zen, la "vivencia del aqui y ahora", es su máxima. Y al beber de los haiku de Basho, te das cuenta, que practicaba esa presencia, ese vivir en lo ordinario del día a día, en lo corriente, teniendo en cuenta, que practicaba lo que muchos monjes hacían en su tiempo. El ir y venir de un lugar a otro..como las estaciones de las que habla...ese cambio, esa impermanencia, ese vacío...
HOY os voy a dar a conocer los HAIKU de Matsuo Basho, en donde "el sentido del humor"...en la vivencia del aquí y ahora, capta ese instante de la naturaleza, de la vida...
PRIMAVERA
Las patas de la grulla
se han hecho más cortas
en las lluvias de mayo.
¡Ni tan siquiera un sombrero
qué empapado estoy
oh!
Mis cabellos han crecido
y mi rostro ha palidecido
lluvias de mayo
El ruído de alguien
sonándose la nariz
ciruelo en flor
VERANO
En mis ropas de verano
aún hay pulgas
en libertad
Un viejo estanque
salta una rana
¡plof!
En mi casa
todo lo que puedo ofreceros
son mosquitos pequeños
OTOÑO
En la cima de un árboL
el cadáver
de una cigarra
INVIERNO
Nieve matinal
los puerros marcan el nivel
en el huerto.